¿Y si nos conocemos antes?
Esta sesión la recomiendo muchísimo.
Si es una preboda, el día de la boda ya no seremos desconocidos.
Habremos roto el hielo, sabréis cómo trabajo y todo fluirá con mucha más naturalidad.
Y si es una sesión de pareja, será simplemente un rato para disfrutar juntos, sin prisas.
Para conocernos, para entender cómo sois, qué os gusta y cómo os sentís delante de la cámara.
Sobre todo, veréis mi manera de trabajar.