Esta sesión nace por una experiencia personal, hace un tiempo murió Sira, la perrita que siempre ha estado en casa, la de mis papis, ya tenía 15 añitos y al buscar fotos con ella, no tenía más que un par hechas con el móvil ...
Decidí que eso tenía que cambiar.
Yo ya no tengo la oportunidad, pero vosotros sí.
Así que desde hoy hasta el fin de mis días ...
Sé que con el paso del tiempo, los paseos son más tranquilos, las siestas más largas y las miradas más profundas.
Esto no es solo una sesión de fotos: es un homenaje a una vida compartida, a los años de compañía incondicional, a todas esas veces que estuvo a tu lado sin pedir nada a cambio.
No hay prisas, ni exigencias. Solo momentos reales: caricias, juegos suaves, esas miradas que lo dicen todo.
Es una experiencia emotiva, tierna y muy especial.
Una forma de agradecerle todo lo que ha dado y de guardar para siempre lo que sois juntos.
En el caso de que el perrito no pueda caminar, podemos hacer la sesión en vuestra casa o jardín, el fondo me da igual, me da igual si hay lujos, si no los hay, me da igual interior que exterior, me da igual todo.
Lo único que quiero es a vosotros, al perrito y dejaros el recuerdo más bonito junto a él.
El tiempo con ellos nunca será suficiente.
Estas fotografías no son para hoy, son para cuando el silencio pese un poco más, para cuando su camita esté vacía y su ausencia se note en casa.
Son recuerdos para volver a sentir su mirada, su calma, su forma de estar.
Para no olvidar que fueron parte de tu vida… y de tu familia.